El balance social es la prueba de lo que tu entidad hace por su gente.

Es el registro de la actividad de una organización solidaria frente a la comunidad donde opera: qué cuesta y qué genera. La Supersolidaria lo exige, pero su utilidad empieza antes del reporte.

Para qué sirve

Permite analizar si la entidad cumplió con su responsabilidad social durante un periodo determinado. Un balance social bien hecho incluye tanto los resultados positivos como los negativos: no es un folleto, es una medición.

De ahí salen dos cosas distintas. Una obligación —reportar ante la Supersolidaria— y algo que suele pesar más en el día a día: que directivos y asociados entiendan de verdad qué recibe la base social y cuánto vale.

Quién reporta y bajo qué norma

Dos regímenes distintos, con la misma fecha de entrega.

Cooperativas de ahorro y crédito y multiactivas con sección financiera

Norma
Circular Externa 23 de 2020
Periodo que cubre
1 de enero al 31 de diciembre
Plazo de presentación
1 al 28 de febrero del año siguiente

Fondos de empleados de categoría plena e intermedia

Periodo que cubre
1 de enero al 31 de diciembre
Plazo de presentación
1 al 28 de febrero del año siguiente

Qué hace Balancoop

Toma los datos de tus asociados, productos y convenios, calcula los beneficios solidarios de cada uno y arma el balance en el formato que pide la Supersolidaria.

Con esa misma información genera el extracto de cada asociado, los informes por patronal y la segmentación de la base social. Una sola carga de datos, todas las salidas.

Que el reporte sea la consecuencia, no el proyecto.

Te mostramos con tus propios datos cómo queda el balance social de tu entidad.